SASE? Sa qué?
Qué es SASE (Secure Access Service Edge), por qué nació con el fin del "perímetro de oficina" y sus tres grandes aplicaciones prácticas para proteger empresas con trabajo remoto.

¿SASE? Sí, has leído bien. Y te confieso que mi primera reacción al escuchar esta palabra fue exactamente la misma que la tuya: un resoplido.
En el mundo de la ciberseguridad tenemos una obsesión casi enfermiza por inventar siglas impronunciables que no entiende absolutamente nadie. A veces parece que lo hacemos única y exclusivamente para empaquetar un producto de toda la vida, tunearlo un poco y venderlo más caro (desde aquí un saludo a los compañeros de marketing, que también tienen que ganarse el sueldo).
Esta vez, detrás de tanta letra junta hay un concepto que soluciona uno de los mayores dolores de cabeza de la seguridad moderna: nuestras oficinas se han vaciado.
El fin del castillo medieval
Hasta hace un par de años, proteger una empresa era relativamente más fácil (NUNCA es fácil). Se utilizaba lo que podríamos denominar como la estrategia del “Castillo Medieval”, donde todo lo importante (servidores, datos, aplicaciones) estaba dentro de la oficina, y por lo general la mayoría de los empleados trabajaban dentro. Para estar relativamente seguros, solo teníamos que levantar un muro muy alto en el perímetro (un firewall) y controlar la puerta (no es tan simple, pero lo estamos simplificando). Todo lo que estaba dentro era seguro, o por lo menos “controlado”; todo lo que venía de fuera era sospechoso.
Pero fue una pandemia la que en gran medida provocó que parte de los activos empezaran a salir del perímetro, y empezó a incrementar en gran medida la facilidad con la que los atacantes podían acceder a más información.
De repente, María de contabilidad trabaja desde su casa, Juan del equipo comercial se conecta desde el WiFi de un tren, y los datos de la empresa ya no están en un servidor físico, sino esparcidos por la nube (Microsoft 365, Google Drive, Salesforce).
El castillo se desmoronó. El perímetro físico de la oficina ya no existe, porque la oficina es ahora el portátil de cada empleado en el salón de su casa. Entonces, ¿cómo se puede securizar un perímetro que se mueve todos los días?
Aquí es donde entra SASE
SASE (que significa Secure Access Service Edge y se pronuncia SASI) no es una caja mágica que compras y enchufas. Es un concepto, una nueva forma de entender la seguridad.
En lugar de intentar que todos los empleados vuelvan virtualmente al castillo para que el firewall los proteja, SASE coge el muro de seguridad y se lo lleva a la nube.
Imagina que, a partir de ahora, cada uno de tus empleados viaja con un perro guardián invisible (¡como un Cybershiba!) que le acompaña a todas partes. Da igual si están en la sede central de la empresa o en una cafetería en París; antes de que puedan acceder a un documento o usar una aplicación de la empresa, ese guardián en la nube revisa principalmente:
- Quién eres.
- Desde qué dispositivo te conectas (¿es el portátil de la empresa o una tablet personal?).
- Adónde quieres ir y si tienes permiso para hacerlo.
Aparte de esto, también genera gran cantidad de alertas o bloqueos al usuario (los cuales pueden ser un poco molestos), pero es parte del proceso y del setup de la herramienta que hay que ir puliendo y mejorando, de forma que se adapte a cada caso específico (quien la haya implementado seguramente lo haya sufrido).
Las 3 grandes aplicaciones de SASE
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Protección del usuario esté donde esté: el tráfico de internet del empleado siempre pasa por los filtros de seguridad de SASE en la nube. Si intenta descargar un archivo malicioso desde el WiFi de un hotel, SASE lo bloquea, exactamente igual que si estuviera sentado en la oficina.
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Acceso basado en “Confianza Cero” (Zero Trust): SASE asume que nada es seguro por defecto. Ya no te da las llaves de toda la red de la empresa; solo te abre la puerta de la aplicación concreta que necesitas usar en ese momento, reduciendo el riesgo en caso de que a un empleado le roben la contraseña.
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Simplificación y ahorro para IT: mantener el perímetro tradicional requería comprar aparatos físicos para cada sede. SASE unifica la red y la seguridad en un solo servicio de suscripción gestionado desde la nube, haciendo que el equipo de sistemas viva mucho más tranquilo.
En resumen
SASE no es una moda pasajera, es el reconocimiento de que el trabajo ya no es “un sitio al que vas”, sino “algo que haces”. Si tu empresa tiene información en la nube y empleados teletrabajando, seguir protegiendo los muros de una oficina vacía es tirar el dinero.
Como sabemos que a muchos os gusta ir un paso más allá y ensuciaros las patas, próximamente publicaremos un artículo más técnico sobre SASE. En él, bajaremos al barro para ver casos de uso mucho más concretos de implantación y analizaremos cómo lo están haciendo los grandes fabricantes que lideran esta tecnología en el mercado, como Zscaler, Palo Alto Networks (Prisma Access), Netskope, Fortinet o Cato Networks, entre muchos otros.
¿En tu empresa seguís confiando en el castillo tradicional o ya habéis empezado a mover la seguridad a la nube?